La atención desde el primer momento fue impecable. El lugar transmite una paz increíble y está cuidado hasta el último detalle. Definitivamente superó nuestras expectativas.
Nos sentimos como en casa. El equipo de Mi Querido Bacalar se nota que pone el corazón en lo que hace. Recomendado al 100% para quienes buscan algo auténtico y relajado.
Me encantó la decoración y lo cómodo que es todo. Está ubicado en una zona perfecta para disfrutar de la laguna sin el ruido del centro. ¡Las vistas son hermosas!